8 DE MARZO, TODOS LOS DIAS
Viernes 05 de Marzo de 2010

http://imbratisare.blogspot.com/
jueves 18 de febrero de 2010
Ha muerto Abdulhakim Ismailov, el soldado del Ejercito Rojo que puso la bandera roja sobre el Reichstag en la primavera de 1945. Su muerte se produjo en Kasaviurt (Daghestan), a la edad de 94 años, segun publica la agencia rusa RIA Novosti.
Abduljakim Izmáilov, que nació el 1 de julio de 1916 en la aldea de Chagorotar, en el distrito daguestaní de kasaviurt, y combatió tras el inicio de la Gran Guerra Patria en el frente de Ucrania, en las filas de la 82 división de fusileros, y posteriormente sirvió también en la 83 compañía de reconocimiento. Resultó herido tres veces durante la guerra: en 1943 y 1944 en el pecho, en 1945, en la pierna.
Fue condecorado con las órdenes de la Guerra Patria de primer grado, de la Gloria de tercer grado y de la Bandera Roja, con las medallas “Al valor”, “Por la liberación de Varsovia” y “Por la toma de Berlín” y en 1996 le fue conferido el título de “Héroe de Rusia”.
En mayo de 1945 cuatro soldados, Abdulhakim Ismailov, el ucraniano Alexei Kovalev y bielorruso Leonid Goricev y el georgiano Meliton Kantaria, en una amplia representacion de la diversidad cultural e historia que conformaron la Union Sovietica, llevaron la bandera roja del socialismo a las cupulas del Reichstag aleman. El episodio fue inmortalizado por el reportero de guerra Evgheni Kaldeiev. Tras la guerra, volvió a su pequeño pueblo natal, en el que dirigió una granja colectiva
“Los habitantes de Kasaviurt lloran la muerte del bravo luchador sovietico”, ha afirmado un portavoz del ayuntamiento. Igualmente su muerte sera llorada por todos los enemigos del fascismo.
Algo que no se suele decir es que Abdulhakim Ismailov era musulman, quizas porque en las consignas propagandisticas esta la de declarar al comunismo y a la URSS como enemigos de las religiones. Al contrario, la URSS fue defensora de la diversidad religiosa y cultural, y simplemente hizo que la religion, sea cual fuera, se mantuviera en el ambito privado, sacandola de lo publico (es decir, el comunismo era laico).
Recordamos desde aqui a este heroe sovietico, internacionalista, que junto a millones de camaradas, derroto a los nazis y libero a Europa del fascismo (aunque desgraciadamente y como se esta demostrando cada dia con mas claridad, solo fuera temporalmente).
EL REY SE JUSTIFICA
Desde la ingenuidad, es frecuente decir que el Rey –Juan Carlos de Borbón- no sirve para nada, y que además cobra un gran sueldo que no se gana.
Pero en estos días el Rey demuestra que esto no es así. El Rey si sirve, y además lo que cobra es una bagatela para todo lo que trabaja.
Al Rey se le reprochan muchas cosas –incluso los que tienen más memoria llegan a mencionar la extraña muerte de su hermano, el heredero. Se dice de él que estuvo al lado del General Franco siendo cómplice de cualquier tipo de barbarie, y se suele mostrar la foto de los dos juntos, en el balcón del Palacio de Oriente cuando el asesinato de los cinco antifranquistas el 27 de septiembre.
El Rey garantizó el tránsito a la democracia de una manera ejemplar. Gracias a su intervención se consiguió desarmar toda la capacidad de lucha de la clase obrera de este país y de su dirección política más genuina, que quedó hecha unos guiñapos gracias a sus habilidades.
Incluso cuando algunos sectores más bestias de la representación del capital trataron de torcer este brillante camino -23 F-, el Rey tardó en decidirse, pero finalmente decidió bien; y se apuntó a los ganadores.
El Rey amasó una gran fortuna, saliendo de la nada. Eso es el símbolo de lo que este país ofrece a quien se esfuerza para mejorar sus condiciones de vida. Hay quienes hablan de Colón y Prado de Carvajal, y otra canalla similar, y también de cierto préstamo de las monarquías árabes nunca pagado. Un Rey no puede ser un Rey pobre si quiere ejercer su papel con eficacia, y por ello Juan Carlos resolvió este tema con su eficacia de siempre.
El Rey es un defensor de la democracia, ya se sabe. Por ello fue “hermano” de Hasan II, a quien fue a llorar en su funeral. Por ello el pueblo saharaui siempre supo que sus palabras –dichas en El Aaiún- no valían nada para sus derechos, y que las prisiones marroquíes se llenarían de prisioneros, torturados y desaparecidos.
El Rey ha conseguido que los antiguos vasallos de sus colonias –cuando en el imperio español no se ponía el sol- se alisten hoy en sus tropas y mueran heroicamente defendiendo los intereses del reino. Las leyes de extranjería que él firma han facilitado esta tarea.
Por ello no se puede decir que el Rey no sirve para nada y que cobra mucho.
Gracias a su intervención la oligarquía de este país ha conseguido mantener su sanguinario proceso de acumulación capitalista sin mayores inquietudes. Así, ese sueldo no es una gran cantidad, cuando la oligarquía ha acumulado cantidades ingentes en estos “treinta años de democracia”. Lo que pasa es que también sería lógico que ese sueldo se lo pagaran los Consejos de Administración de Endesa, Telefónica, La Caixa, Acciona, BBVA, etc., y no a costa de los impuestos del pueblo trabajador, a quien nada beneficia ese trabajo del Rey.
Por ello ahora, que el bloque oligárquico-burgués pasa por dificultades mayores, el Rey se justifica, y realiza una nueva acción para ganarse sus estipendios. Llama a todos y a todas para establecer un nuevo consenso que permita que todo siga como está. Hasta el Cándido y el Toxo han acudido prestos a su palacio para escuchar sus sabias palabras, y le han rendido pleitesía una vez más.
Que nadie diga que el Rey no sirve para nada y que cobra mucho. El Rey sirve a quien tiene que servir, y cobra una pequeña compensación por ello.
Pero, la clase obrera y el pueblo trabajador, si que no tenemos nada que ver con el Rey. Ni lo necesitamos, ni lo queremos, porque no queremos más cadenas. Que la clase obrera lo empuje al cajón de la historia con sus crímenes, sus robos y sus engaños.
¡Viva la República! ¡Viva la lucha obrera y popular frente a la crisis capitalista! ¡Por el socialismo y el comunismo!
Carmelo Suárez
Secretario General del PCPE
Todos los indicadores económicos apuntan a la profundización y larga persistencia de la crisis capitalista. ¡No hay brotes verdes!
El bloque del poder (gobierno, empresarios, judicatura, etc.) carga sobre la clase obrera todo el peso de la crisis: incremento incesante del desempleo y la precariedad laboral, expolio masivo de las viviendas adquiridas en los últimos años con el sufrimiento de las familias trabajadoras, siniestralidad laboral intolerable, constante reducción de los salarios, incumplimiento generalizado de los convenios, robo masivo de finiquitos y de horas extraordinarias, condiciones de trabajo de auténtica esclavitud -especialmente para la población joven-, etc. Se cuentan por cientos de miles los trabajadores y trabajadoras a los que se les adeudan meses de salario, a los cuales se les cierra su empresa con el pretexto de la crisis, y -mientras esperan meses para percibir una miseria del Fondo de Garantía Salarial-, ven a los empresarios mantener inalterado su nivel de vida con las inmensas riquezas robadas al pueblo trabajador.
No se presenta mejor el futuro para la inmensa mayoría de los sectores populares. Todos los propagandistas burgueses, tanto escala nacional como internacional, explican la situación tratando de presentar como ineludibles las medidas que pretenden aprobar en beneficio de las clases dominantes, atemorizando a la clase obrera si no las acepta resignadamente. Nuestro Partido viene advirtiendo de que no habrá un futuro mejor en caso de que el capitalismo logre remontar la crisis sin resistencia y lucha obrera. El gobierno del PSOE ha apuntado en las últimas semanas lo que nos espera:
Alargamiento de la edad de jubilación hasta los 67 años, con una constante disminución del poder adquisitivo de las pensiones; tratando de que la clase obrera entregue a la explotación capitalista su vida entera hasta el límite del agotamiento físico.
Contrarreforma laboral, amparada bajo la demagogia de la flexiseguridad, impuesta por el Tratado de Lisboa de la Unión Europea imperialista; condenando así a la precariedad a toda la clase obrera para beneficio exclusivo de los empresarios.
La socialdemocracia ha jugado fielmente el papel que le asigna el capitalismo: gestionar el sistema en tiempos de crisis manipulando y engañando a las masas trabajadoras; lo que se ha logrado hasta ahora en España con la complicidad y sumisión de las cúpulas sindicales y del reformismo de izquierdas. Y, todo ello, en un país donde unas 1500 personas (el 0,0038 % de la población) controlan el 80 % de las riquezas que produce la inmensa mayoría obrera en condiciones de esclavitud asalariada. La misma oligarquía que por boca de Botín aplaude rabiosamente las propuestas de Zapatero.
La socialdemocracia allana el camino para la retorno al gobierno de la derecha extrema del PP que, como hace el PSOE, seguirá las políticas de represión, guerra y explotación de la Unión Europea contra las mayorías sociales.
Basta de explotación y engaño al pueblo, basta de sumisión. Hay que organizarse para impedir que las cúpulas sindicales sigan posponiendo la movilización general de la clase obrera y el camino hacia una huelga general. Una huelga que sitúe a los trabajadores a la ofensiva, que abra de las puertas de un cambio social real, en el que sean las inmensas mayorías obreras y populares las que marquen la agenda política del país -como sucede hoy en Grecia donde la situación económica tiene condiciones similares a las de España-. Emprendamos ya la contraofensiva popular contra el capitalismo explotador y agonizante que nos condena a la esclavitud.
Trabajador, trabajadora:
Fortalezcamos las filas del Partido Comunista, hagamos avanzar las posiciones políticas de la clase obrera y de la mayoría del pueblo.
Desenmascaremos a la socialdemocracia capitalista combatiendo su demagogia y a los reformistas que les apoyan.
Impidamos el paso de la derecha extrema del PP combatiendo las políticas de derechas del PSOE.
Exijamos asambleas de centro de trabajo para organizar la movilización.
Presionemos a los sindicatos por todos los medios para la movilización general de la clase obrera.
Avancemos en la exigencia de la preparación de una gran HUELGA GENERAL.
Enterremos este sistema, de explotación generalizada en beneficio exclusivo de una ínfima minoría, y avancemos hacia el socialismo en defensa de las amplias mayorías obreras.
La clase obrera sufre a diario en sus carnes las políticas que los comunistas combatimos. Son los capitalistas, sus partidos, sus medios de comunicación, la aristocracia sindical desclasada que se vende y el gobierno títere quienes, para mantenernos quietos y explotados, nos dicen que no se puede hacer nada.
Como la clase obrera ha demostrado en otros momentos históricos -y como lo hace hoy en numerosos países-, los comunistas te decimos que la mayoría obrera sí puede defender sus derechos, y derrotar a los parásitos mediante la lucha organizada. Lo único que tenemos que perder son las cadenas de la esclavitud asalariada.
¡NI UNA MEDIDA CONTRA LA CLASE OBRERA!
¡ORGANICEMOS LA MOVILIZACIÓN, AVANCEMOS A LA HUELGA GENERAL!
¡EMPRENDAMOS LA CONTRAOFENSIVA POPULAR CONTRA EL CAPITALISMO AGONIZANTE!
Madrid, 9 de febrero de 2.010.
DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE
El terremoto del pasado día 12 de enero en Haití ha puesto de manifiesto -una vez más -, que en cualquier catástrofe natural los daños para la población son directamente proporcionales al grado de expolio sufrido por el país afectado. Han sido las condiciones precarias en que vive Haití las que han ocasionado un tan alto número de víctimas mortales y una tan alta destrucción de todo tipo de edificaciones. Por ello hay que denunciar a quienes tienen la responsabilidad directa de ese terrible panorama de muerte y sufrimiento: el colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo.
Resulta un ejercicio cínico indignante las declaraciones de la representación de la monarquía española expresando “su pesar por las víctimas de Haití”, cuando el primer gran terremoto que sufrió ese pueblo fue la llegada del colonialismo español en 1492, origen primero de toda la destrucción que hoy vemos.
Posteriormente fueron Francia y EE. UU. quienes invadieron, esclavizaron, saquearon y realizaron todo tipo de crímenes contra el pueblo de Haití y contra sus ricos recursos naturales. Golpes de estado, dictaduras y los crímenes más terribles fueron responsabilidad directa de ambas potencias colonizadoras.
Ahora, en esta tragedia -frente a la actitud admirable de la revolución cubana y otros pueblos solidarios-, vemos a las hienas disputarse la ocasión para abalanzarse de nuevo sobre la presa que nunca soltaron.
Ni EE. UU. ni la UE realizan acción humanitaria en Haití, lo que hacen es simplemente geopolítica. Es decir, aprovechan esta nueva desgracia que sufre el pueblo haitiano para mejorar el posicionamiento para la defensa de sus intereses en la zona. Así se explican las desavenencias entre Francia y EE. UU., al tiempo que el lacayo Rodríguez Zapatero aplaude la invasión militar yanki y envía su propio contingente militar a la zona. Este es el mismo Presidente del gobierno español que apoyó el golpe de estado de 2004, sumando apoyo militar de nuestro país para colaborar con la asonada organizada por el imperialismo yanki.
Desde hace algunos años, desde centros de propaganda del imperialismo, se ha elaborado la idea perversa de los llamados “estados fallidos”. Esta formulación tiene como finalidad última legitimar la ocupación imperialista de esos países “ante su inviabilidad”, y el caso de Haití es un ejemplo paradigmático de lo que el imperialismo nos depara para el futuro. En su fracaso histórico el imperialismo tiene que recurrir a la liquidación de todo derecho y/o libertad para tratar de sobrevivir. Por eso no hay piedad, y se aprovecha cualquier ocasión para hacer avanzar las políticas necesarias al capitalismo senil.
La nación que protagonizó la primera revolución libertadora de América Latina, con el levantamiento de la esclavitud negra, tendrá que organizar de nuevo la lucha popular por la expulsión de los invasores y la recuperación de su propio destino. En ese antecedente histórico están las grandes enseñanzas para las luchas necesarias en el presente.
El CE del PCPE -en base a todo lo expuesto- exige la inmediata salida de las fuerzas militares ocupantes y la entrega de toda la ayuda humanitaria necesaria sin condicionamientos políticos de ningún tipo, priorizando las necesidades de la población.
El PCPE estará siempre del lado del pueblo haitiano en su justa aspiración a construir un país soberano, dueño de sus recursos, en el que las fuerzas del progreso social levanten un proyecto de emancipación y justicia social. Ese es el camino necesario para que las catástrofes naturales no se conviertan en causa de tanto dolor y sufrimiento para ese pueblo tan heroico.
¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!
¡FUERA TROPAS IMPERIALISTAS INVASORAS!